Click, de Javier Moreno

Escritura hiperactiva

Click

Javier Moreno

Candaya, Barcelona, 2008. 262 pags

Artículo originalmente publicado en la revista Quimera. No 305. Abril 2009

Pese a que la obra más reconocida del autor se haya desenvuelto en el terreno de la poesía, Javier Moreno contaba con dos novelas anteriores antes de emprender Click, lo que debería bastar para que su última propuesta narrativa no sea juzgada como la “novela de un poeta”, sino como el trabajo de un narrador de no poca experiencia. “En narrativa siempre trato de hacer algo diferente”, declaraba Moreno en una reciente entrevista publicada en esta revista. En este caso, la experimentación le ha llevado a estructurar la narración en torno una imagen, la del momento en que el percutor golpea el tambor del revólver durante el juego de la ruleta rusa. Click es el sonido que sale del revólver cuando no se dispara la bala, la onomatopeya que da nombre al libro y que aparece en momentos escogidos a lo largo de las páginas, aportando a la lectura el tempo fatal de este macabro juego a vida o muerte.

Quisque Serezádez será el protagonista absoluto y narrador que reflexiona y rememora aspectos de su vida mientras el tambor del revólver que apunta directamente a su sien se va acercando al desenlace fatal. En ese impasse previo a la muerte, Javier Moreno encuentra un marco para justificar la consecución de una serie de fragmentos donde se entremezclan narraciones, digresiones poéticas y reflexiones filosóficas teñidas de lógica fantástica y literaria, sostenidas por un fino hilo argumental que dota al texto de una mínima consistencia tramática. Quisque rememorará en sus últimos momentos las mujeres de su vida, dando cuenta de recuerdos atesorados no tanto emocionalmente sino como fetiches de coleccionista. Relatará, además, su participación en una revista de fantaciencia, con la plétora de personajes resultante. Lejos de cualquier atisbo de naturalismo, Moreno ha elegido para su novela una ambientación freak y carnavalizada, que tiene que ver más con la lógica caprichosa de la fantasía literaria que con cualquier pretensión de plasmar un plano convencional de realidad. Dentro de este juego cumple un importante papel el tratamiento que se da a la ciencia y a los lenguajes científicos, no solo como registro poético sino también como tema de conversación y preocupación de los propios personajes. Tras las estrafalarias disquisiciones de estos sobre la ciencia, Moreno hila un discurso sobre la verdad que sirve también como reflexión sobre la propia la acción de contar.

Con todo, el desarrollo de Click acaba siendo tan dispar que pocas generalizaciones pueden volcarse sobre su contenido. La experiencia de lectura nos arroja a un texto de gran productividad, muy veloz, donde nada se desarrolla completamente, lleno de golpes de timón, desembragues y cambios de tono, con introducciones abruptas de nuevas tramas y personajes, y muchas digresiones fantásticas y poéticas. Esta serie de giros desconcertantes reclamarán al lector un sustancial esfuerzo de concentración, si no quiere acabar paseando la vista por páginas y páginas sin enterarse de nada, con la sensación de que el suelo se ha terminando bajo sus pies. Eco. Dicen que uno de los rasgos de hiperactividad es cuando el individuo salta de una tarea a otra sin terminarla, evitando situaciones que implican un nivel constante de esfuerzo mental. No parece muy atrevido decir que Click puede incluirse en una nómina de obras recientes que adolecen (y se benefician) de cierta hiperactividad en la personalidad literaria de sus narradores. Desgraciadamente, este rasgo generacional también nos afecta muchos de los jóvenes lectores. Y nuestra tendencia evitar situaciones que impliquen un constante esfuerzo mental también puede llevarnos a saltar de Click a otras obras donde el autor sí haya asumido el sostenido esfuerzo que supone construir un texto fluido, cohesionado y, sobre todo, narrativo. O quizás simplemente es que, como indica Carlos Pardo en el prólogo, Click no debería llamarse novela. Si el lector de Click se preocupa antes de comprender las reglas propias de este artefacto literario, sin duda disfrutará mucho más.

Esta entrada fue publicada el 22/05/2009 a las 4:50 pm. Se guardó como Crítica, Quimera y etiquetado como , , , , , , . Añadir a marcadores el enlace permanente. Sigue todos los comentarios aquí gracias a la fuente RSS para esta entrada.

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