La palabra que buscas es sex

La palabra más buscada en Internet es SEX

Larry Brin

Relato publicado originalmente en Caldo de Cultivo. Nº Me, myself and I # 2.0

Lo que voy a contar ocurrió en navidad. Un tiempo para la esperanza.

Hace un tiempo, en el Redtube, ocurrió un hecho insólito, casi mágico, algo nunca visto en un portal de pornografía para adultos. Una pareja de adolescentes con los dieciocho recién cumplidos, comenzó a colgar un video de una mamada cada día, sí, exacto, cada día colgaban un video con una mamada nueva, dejándonos a todos los usuarios absolutamente ma-ra-vi-lla-dos con la iniciativa. Fue como ver pasar el Cometa Halley; un acontecimiento que no se repetirá en décadas y que solo algunos cientos de miles de afortunados pudimos disfrutar en directo.

Luego una noche, un año más tarde, pasando el rato delante de mi ordenador, mientras escuchaba a mi vecino hacer variaciones de un precioso tema de John Coltrane para saxo tenor, descubrí que la pareja en cuestión se había casado y había montado una página web. Se llamaba ideepthroat.us, en alusión a la extraordinaria capacidad de la chica para tragarse el enorme sable de su marido hasta la misma empuñadura. Al parecer, después de casarse habían montado este modesto negocio online, donde compartían su intensa vida sexual por unos cuantos dólares. Más tarde me di cuenta que, efectivamente, ella llevaba el anillo de casada durante las sesiones de sexo. Se hacía llamar Greta, y había escrito en una sección las cosas que le gustaban. A Greta le gustaba por ejemplo ir a la playa, bailar, navegar en velero… En otra sección nos enseñaba cómo había aprendido su magistral técnica de tragadora de sables. La foto principal de la web mostraba su rostro sonriente, risueño, su cutis de melocotón y su mirada franca, sus blancos dientes, sus pómulos rosados, y una buena corrida cruzándole la cara de parte a parte. Su marido se hacía llamar Greg.

Cotilleando un poco en los foros me enteré de que Greta y Greg tenían una historia bastante curiosa. Todo empezó cuando de novios abrieron un video-blog simplemente porque a ella le daba morbo que Greg la grabara mientras le comía la polla, y a Greg le flipaba que sus colegas vieran en Internet lo caliente que era su novia. Todos los días Greta y Greg colgaban un video con una mamada, siempre nueva y diferente, sin faltar ni un solo día a la cita. Casi sin querer fueron haciéndose con un pequeño público, y sus videos comenzaron a aparecer en las grandes plataformas de porno como RedTube o Pornotube, donde la gente los empezó a subir sin su consentimiento. Entonces Greta y Greg decidieron que si alguien estaba sacando pasta de sus videos, ese alguien debían ser ellos. Y que si por algo lo harían, sería por amor. Quizás uno de los videos más cachondos de Greta y Greg es aquel en que aparece ella, todavía de blanco, con el velo recogido, chupándole el sexo a Greg en una habitación del The Venetian de Las Vegas. Dos semanas después, ya habían fundado su nuevo hogar: ideepthroat.us

Después de repasar hilos e hilos del foro de la web, entendí que hubo gente que les apoyó de una forma, digamos, bastante personal, y se mostró muy de acuerdo en pagar una pequeña cantidad mensual que les daba derecho a seguir disfrutando de la mamada diaria. Quizás por eso había un extraño buen ambiente en aquel foro, no suelen ser muy interesantes los foros porno, casi todo son gilipolladas, pero allí había surgido una especie de confianza entre los miembros, de manera que uno reconocía el nick de los demás, se intercambiaban mensajes bastante interesantes comentando los mejores mamadas de la parejita. A veces en el baño, otras en la cama, a veces se corría en su boca, otra en su cara, otra en sus tetas, en fin, ya sabemos todos como es esto ¿no? Con el paso del tiempo me uní al grupo de incondicionales, una clientela devota y fiel, muchos ya cansados de vagar todo el día de acá para allá en Internet.

Un día, sin previo aviso, no colgaron una mamada. Al día siguiente tampoco. Pasó una semana en blanco. Los mensajes en el foro se multiplicaron. ¿Qué pasaba? ¿Dónde se habían metido sin avisar? Finalmente, Greg, en un pequeño mensaje aclaró que Greta se sentía indispuesta, que no podía trabajar así, que estaba enferma. La gente se preocupó mucho. Greta era una chica muy sana, una mujer atlética, todos conocíamos su buen estado físico, su lozanía, su corta edad. ¿Qué le podía pasar a la chica así que le durara una semana? Un catarro dura poco, tres días a lo sumo, tenía que ser algo más grave. Finalmente Greg, visiblemente emocionado por tantas muestras de preocupación, hizo algo bastante insólito, por no decir imposible, en el mundo del porno. Nos contó su vida.

Al parecer Greta estaba muy muy triste. Sus padres habían descubierto lo que hacía. En una comida reciente con su familia, se dio cuenta de que toda su familia sabía lo que hacía con su marido, que se había corrido la voz. Llegó y simplemente estaba en el ambiente, simplemente ella se dio cuenta de que lo sabían. Más tarde, hacía unos ocho días, la había llamado su madre, como todas las navidades, para quedar el día de Nochebuena. Greta le había dicho que iría, pero luego a Greg le había dicho que no quería ir. “Que les jodan, Greg, que les jodan”. La habían hecho sentir fatal, en aquella comida, esa pandilla de blancos de clase obrera de mierda, esos muertos de hambre llenos de prejuicios, lo que les jode es que las cosas nos estén yendo bien, Greg, eso es lo que no pueden soportar. Según contó Greg, Greta no entraba en razón, se había negado a ir a su casa, su madre había llamado esta misma mañana y habían discutido, ahora Greta estaba desanimadísima. Pasarían la navidad los dos solos, en su casa. Sería triste, dijo Greg, siempre que pasamos una fiesta solos pensamos en que queremos tener hijos y no los tenemos, y nos ponemos muy melancólicos. Alguien en el foro dijo que todavía estaban en la flor de la vida, que podían tener muchos hijos. Greg le dio la razón, y le dio las gracias. Luego alguien dejó un comentario diciendo que él también pasaría las navidades solo, que sus planes no pasaban de pajeársela toda la noche delante del ordenador. ¿De qué zona eres? escribió Greg. De Los Angeles. Aha, yo también soy de Los Angeles, vente a casa si quieres, dijo Greg, será divertido, Greta se pone muy triste cuando estamos los dos solos, nos acordamos de los hijos que no tenemos, le gustará tener visita. Yo entonces pensé que sería buena idea apuntarme. En realidad, vivo en la costa este, y tardo tres horas en avión a Los Ángeles y una hora en taxi hasta el aeropuerto Thurgood Marshall. Pero lo dije. Les conté que vivía en San Diego, a dos horas en coche si no había mucho atasco. Ok, perfecto, nosotros vivimos en el sur, por Huntington Beach, trae algo de comer y vente, será divertido. Copié la dirección de su domicilio y marqué el móvil de mi secretario. Son las dos de la mañana, me dijo. Resérvame un asiento a Los Angeles para mañana a las trece horas, le contesté. Sí señora.

¿Qué si fue una buena noche? Lo fue. Ya lo creo que sí. Fue una buena noche. Creo que Greta se sintió mucho mejor. Al menos creo que se lo pasó bien, y olvidó por unas horas la movida que tenía encima. Yo reconozco que también me olvidé de toda la mierda que tenía encima, en esos momentos, que no era poca. Nos lo pasamos bien. Bastante bien. Me imaginé a los padres de Greta, echando un polvo la hostia de sucio y silencioso, mamá mordiendo la almohada, papá avergonzado de su propia guarrería, apagando la luz de la cómoda, mientras Greg nos enseñaba sus juegos de mesa. ¿Un Escatergoris? Desde el sofá, Greta lo miraba sonriente. Era bellísima. Sus enormes tetas apenas se disimulaban cariñosamente con un jersey rojo de lana algo raído. Se había descalzado y con una mano toqueteaba sus preciosos pies (nunca me había fijado en los pies de Greta). Con la otra sostenía un ponche. Sus labios de muñequita hinchable sonreían, aunque sus ojos estaban algo hinchados, se notaba que había llorado. Parecía una niña, feliz y relajada, después de una larga rabieta. En vivo era todavía más increíble. Y nosotros la mirábamos. Por supuesto. A Greta y Greg aquello no les incomodaba en lo absoluto. Antes al contrario. A ella la hacía muy feliz.

Esta entrada fue publicada el 20/08/2009 a las 6:39 am. Se guardó como literatura, Relatos y etiquetado como , , , , , . Añadir a marcadores el enlace permanente. Sigue todos los comentarios aquí gracias a la fuente RSS para esta entrada.

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