Eros, de Eloy Fernández Porta

Artículo publicado originalmente en Quimera. Nº 325. Diciembre 2010

Eloy Fernández Porta ha vuelto a convencer a los eminentes de que su libro merece ser salvado de las llamas del olvido y el rodillo de la novedad editorial. Un jurado de popes (Savater, Verdú, Herralde…) lo nombró Premio Anagrama de Ensayo 2010, y ahora un jurado todavía más respetable, el de los super-críticos de la revista Quimera, lo hemos ratificado como uno de los mejores libros del año. El tema del que se ocupa €®0$ es más viejo que el sol: el amor y los afectos. Sin embargo, Porta siempre se las arregla para decir algo nuevo. Y sobre todo, para decirlo de forma diferente.

En los últimos tiempos, el discurso sobre el amor había dejado de ser patrimonio de religiosos y poetas. Con el avance de las ciencias de la psique, fuimos adquiriendo un paquete léxico y conceptual que sustituyó esos viejos patrones basados en el “espíritu”, y nos convirtió en devotos expertos en psicología emocional, psicoanálisis, neurología emocional, y otras terapias livianas que mezclan algo de lírica y metafísica (Bucay, Jodorowsky). Al final, todas impulsan la misma comprensión psicologista del fenómeno amoroso, que ya es la que impera en la sociedad. Ante esto, Eloy Fernández Porta propone una perspectiva diferente, no precisamente alentadora: comprender las emociones y los afectos, según la lógica, las relaciones y la mediación del capitalismo. A partir de ahí, se puede explicar €®0$ como un si fuera un índice bursátil, que en vez de empresas, detalla un largo número de emotividades y usos afectivo-amorosos, asignándoles un valor y describiendo su fluctuación a lo largo de la historia: en nuestros días, el amor pérfido sube unos cuantos enteros, el “cine humano” se devalúa, el existencialismo se desploma… Estas y otras pasiones se nos explican, no como una respuesta emocional, clínica, individual y subjetiva, sino como un fenómeno sociológico que afecta a una masa enraizada en las estructuras culturales, mediáticas, tecnológicas y corporativas.

Esta generalización, sin embargo, no debe llevar a la idea engañosa de que Eloy Fernández Porta se centra en un solo tema. Como en Homo Sampler o Afterpop, sus libros anteriores, los epígrafes que componen el texto son bastante independientes entre sí, y su organización es todo menos rígida y disciplinada. Las teorías de Porta nunca constituyen un sistema totalizador, cerrado, coherente en sí mismo, sino que se disparan en múltiples direcciones, sin voluntad de cierre. Contra el ensayo diagrama, Porta ofrece el ensayo jungla. Contra los filósofos de sistema cerrado, Porta se chotea de Heidegger que no veas. Muchas partes en €®0$ (todo el capítulo titulado “€®0$”) indican que Porta podría convertirse en un filósofo muy respetable. La mayoría, sin embargo, recalcan su vocación literaria. Sus intereses y fascinaciones personales, y su voluntad de divertirse (y divertir), acaban anteponiéndose al sentido del deber tradicional en filósofos, académicos y demás pensadores ortodoxos.

Precisamente, es la fascinación propia del escritor lo que otorga interés a manifestaciones culturales aparentemente estúpidas o periféricas, y descubre en ellas implicaciones profundas: “debo decir que la apropiación de Shakespeare realizada en Paris Hilton´s BBF se me antoja más efectiva, intensa y, en algún sentido, actual, que la mayor parte de los montajes “actualizadores” de El Rey Lear que proponen “acercar a nuestros tiempos el tema shakespeareano” vistiendo a los actores de militares o de mods”. Así habla Porta de este reality donde, en un momento dado, se remeda la obra de Shakespeare. €®0$ parece centrarse en productos más populares y reconocibles que obras anteriores del autor, dejando atrás actitudes de cool hunter o de enviado especial de la clase intelectual al mundo underground. Entran en el análisis los reality, una campaña promocional del Cash Converter, canciones de Los Planetas y Kortatu, páginas de contactos en Internet, series de la Fox, las viñetas de Forges y un largo etcétera. El corpus de todo lo analizado configura el perfil del lector del libro (aquel que se reconozca en él); un target que justo corresponde con el perfil del grupo social que se está analizando. Quizás, en 30 años, €®0$ solo será legible mediante una buena edición crítica: las próximas generaciones no sabrán quien es Paris Hilton, y Algo pasa con Mary les resultará tan arcaica como hoy La fiera de mi niña. Pero en €®0$ encontrarán cifrada una etapa importante de la evolución sentimental de toda una generación del mundo desarrollado. €®0$ demuestra que esa educación sentimental ya no se halla tan determinada por la necesidad, por la tradición, por modelos parentales o los avatares políticos y militares, sino por la influencia de esas manifestaciones y prácticas culturales que se configuran fundamentalmente según los criterios del capitalismo.

Pero demos un respiro al condensador de fluzo, y volvamos al 2010. Hoy, los fan de Fernández Porta tienen asegurado un melocotonazo de rabiosa contemporaneidad, que vuelve a señalar al autor como uno de los pensadores más conectados con el momento presente. Frente al rol del filósofo-explorador de lo contemporáneo, que avanza en busca de las verdades de nuestro tiempo con su cazamariposas y su rifle para elefantes, Eloy Fernández Porta se revela un nativo contemporáneo, genéticamente dotado para el nuevo entorno. Sin embargo, no se limita al análisis sincrónico del amor y sus afectos, sino que trata de contextualizar cada práctica actual en la tradición que se remonta hasta los albores de la civilización occidental. Es notable el esfuerzo del autor por borrarle a nuestra época su aura de novedad absoluta, identificando muchas prácticas en boga como actualizaciones o recuperaciones de hábitos que ya se hacen presentes en la obra de Ovidio o Chaucer. De hecho, su análisis diacrónico viene a demostrar que su lectura económica de los afectos no solo es aplicable a nuestra época, sino también a las anteriores.

El ensayo, nos ilustra la Wikipedia, ya fue definido por Eugenio D´Ors como la “poetización del saber”. En el caso de Porta, casi se podría hablar de ficcionalización del saber, es decir, la utilización de la ficción como vehículo para la expresión de verdad. Hay capítulos de €®0$, como “el informe Markopolos sobre tu eficiencia amorosa”, que bien podrían definirse como sociología-ficción. En él, se introducen fragmentos de libros escritos en el futuro por escritores imaginarios, dibujando un cuadro que denuncia las tendencias actuales y sus consecuencias a base de exagerar su efecto prospectivo. Todo es parte de una estrategia en la que se prescinde de la concreción propia del lenguaje del pensamiento, para que el lector tenga última palabra sobre el sentido. Él tendrá que decidir cómo interpretar una serie de verdades y digresiones cachondas que Porta intercala, sin previo aviso, con párrafos muy serios. Por esta vena chocarrera, €®0$ conecta bien con la reflexión social “a pie de calle”, que tiene mucho que ver con el humor. Con sus códigos callejeros y su colegueo, Porta es un cómico inteligente: siempre se pone a la altura de su público.

José Luis Abellán, un ilustre estudioso del pensamiento español, decía en una conferencia que los pensadores de nuestro país se habían caracterizado, hasta una etapa muy tardía, en practicar un humanismo basado en la pobreza: este humanismo es el que la ha mantenido alejada de otras tradiciones filosóficas caracterizadoras de la modernidad. Luego, explicaba, vino la normalización de los 70. También es innegable que la politización de las clases cultas españolas durante ese periodo singularizaría a los nuevos ensayistas con rasgos específicamente nacionales. Hoy, €®0$ se mueve en las antípodas de Unamuno, desde una posición integrada en la sociedad de consumo, donde el activismo progre(sista) se ha visto desplazado por la necesidad de comprender la influencia de los productos culturales y prácticas que afectan a todo el mundo desarrollado. Si €®0$ implica esa normalización definitiva de la que Abellán hablaba esperanzado, ¿deberíamos celebrar el fin del pensamiento español?

Esta entrada fue publicada el 12/05/2011 a las 8:54 am. Se guardó como Crítica, Quimera y etiquetado como , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , . Añadir a marcadores el enlace permanente. Sigue todos los comentarios aquí gracias a la fuente RSS para esta entrada.

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