10 Consejos para ser un buen crítico literario

1. Intenta leerte el libro del que vas a escribir la crítica. Y si no puedes resistir que un dato te estropee una buena teoría, intenta, al menos, ojearlo un poco antes de publicarla, no sea que haya algo que te delate.

2. No te hagas amigo de los escritores. Acabarás apoyando sus carreras con las laudatio más bochornosas, pelotas y cursis. Luego, cuando tu amistad no sea justamente correspondida, pondrás sus libros a caer de un burro en justo desagravio.

3. No te hagas escritor. O todos sospecharán que utilizas tus críticas para allanar el terreno de tu próximo libro, o desbancar a un contrincante. Y sus sospechas siempre serán ciertas.

4. No le hagas caso a tu redactor jefe. Posiblemente, él o ella sea un crítico que incumple sistemáticamente los consejos 1, 2 y 3, así que intentará manipularte para que juegues su partida con menoscabo de tu firma y tu prestigio.

5. No te hagas redactor jefe. Posiblemente, los críticos a tu cargo incumplan sistemáticamente los consejos 1, 2 y 3, así que te intentarán manipular para que juegues su partida con menoscabo de tu firma y tu prestigio. Y como no les pagas, tendrás que consentir para que no te dejen tirado.

6. No pidas libros a los editores. Si ellos te los mandan, no hay problema, mandan muchísimos con el fatalismo que define su profesión. Pero si tú los pides, serán súper amables contigo y te sentirás horriblemente mal cuando tengas que escribir que la última promesa de su editorial es un truño como la copa de un pino.

7. No preguntes a otros por tus críticas. Te sentirás muy influyente y prestigioso mientras no averigües que no te lee ni Dios. Por desgracia, acabas enterándote, pero no te preocupes: a los críticos prestigiosos tampoco los lee nadie.

8. No leas a otros críticos. Acabarás sosteniendo con ellos un diálogo que ningún lector sabrá de dónde viene. Tampoco recibirás respuesta del otro crítico (recuerda el punto anterior).

9. Ve al psiquiatra. Fuma porros. Haz yoga. Cualquier cosa con tal de que la frustración y la mala hostia que dominan tu existencia no te conviertan en un torturador de egos, un vengador justiciero que alivia sus complejos masacrando la autestima de los pobres escritores. La masturbación y el ejercicio físico son hábitos saludables antes de escribir una crítica literaria.

10. No vayas a manifestaciones. No vayas al cine. No juegues a videojuegos. O acabarás culpando a la literatura de no ser tan relevante, fascinante, divertida y popular como ese nuevo hobby que ahora llena tu alma, mucho, mucho más que eso de leer libros; algo que, si haces bien tu trabajo como crítico, ya habrás empezado a aborrecer.

Esta entrada fue publicada el 03/08/2012 a las 11:23 am. Se guardó como Crítica y etiquetado como , , , , . Añadir a marcadores el enlace permanente. Sigue todos los comentarios aquí gracias a la fuente RSS para esta entrada.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: