Diario

Un folclore anti-folclórico para Salamanca

A los salmantinos nada que huela un mínimo a modernidad puede definirnos culturalmente como sociedad. Y eso tiene ventajas obvias para apuntalar el conservadurismo dominante en la ciudad.

(No) me da igual

Hay muchas expresiones en español para enfatizar indiferencia, y casi todas implican un taco. Contra la violencia del adoctrinamiento solo nos queda defendernos con un “me importa una puta mierda”

Consigue tu cara de alemán en un paso

A diferencia de los españoles, muchos alemanes norteños no creen necesario tensar sus músculos faciales para ofrecer un gesto simpático al mundo.

Ser rosquilla o ser escritor

Para ser un escritor la sociedad dice que tengo que verterme en un libro. Y un libro, pese a la creencia más idealizada, es una forma muy específica y nada libre.

En los bares ganar es de mala educación

Vivan las últimas copas en los bares a medio cerrar, cuando el amigo camarero apaga la máquina de tabaco y va tirando los pinchos sobrantes a la basura.

El brilli brilli del gender fluid

Parece que los personajes no binarios de las series de la tele tienen que brillar (metafórica ¡y literalmente!) para que los toleremos. Esto puede ser peligroso para la diversidad.

El cielo comienza exactamente donde termina el suelo

Da igual como se pongan, el cielo no comienza donde termina nuestra coronilla; el cielo comienza exactamente (¡exactamente!) donde termina el suelo. Los cordones de tus zapatos están en el cielo tanto como la cumbre del Everest.

Chulo al manillar

He decidido educar a Salamanca con mi conducción orgullosa de bicicleta por en medio de la carretera, sin amedrentarme, bien erguido y con la actitud de ciudadano al que no se debe molestar si uno no quiere exponerse a problemas legales o hasta una pequeña posibilidad de darse de hostias.

Comemos muerte

Comemos muerte. Y la única cosa que podemos hacer para evitarlo es convertirnos en comida.

Guía completa para caminar lento

Cuando era pequeño venía a Madrid a visitar a mi abuela Elena. Pero también venía a visitar un ritmo, el ritmo de Madrid, una velocidad que era la mía, no como la de Salamanca, mi ciudad natal.

Cómo me hice pastor de globos

No se necesita una sola idea para llenar un globo. No se necesita una sola palabra. Solo se necesita el aire de mis pulmones. El globo se lleva de mí lo más ligero que tengo

Las mil formas de «mentir» en español

O cambiamos el concepto de inteligencia y decidimos que el centeno, los perros y los bebes son, en verdad, muy inteligentes, o cambiamos el concepto de mentira, y declaramos que quien vive, simplemente, miente.

Hora de radicalizarse

El buen fanático sabe que la libertad no es vaciarse de restricciones, sino cambiar las reestricciones impuestas por otras de su elección.

Réquiem por un árbol

Busqué la belleza para hacer más soportable la muerte de lo eterno. Inventé un rito.

Una añoranza plástica, de manoseo

El confinamiento me provoca una nostalgia de vidas callejeras de otro tiempo. Echo de menos usar y mirar cabinas. Es una añoranza plástica, de manoseo.

En lo peor de la tormenta nos sentimos culpables

Los desastres naturales no existen; la diferencia entre quién vive y quién muere se debe a una serie de decisiones sociales, visibles e invisibles. Las muertes siempre son culpa de alguien. O quizás de todos. O quizás no, y ya está bien de sentir tanta culpa.

Por qué dejé Facebook en 2018 y abrí un blog en 2020

Escrit@r, deja de regalarte para que multimillonarios amasen datos y jueguen a ser Dios. Independízate de la mayor estafa cultural de nuestro tiempo. Cierra tu Facebook. Ábrete un blog.

10 Consejos para ser un buen crítico literario

Intenta leerte el libro del que vas a escribir la crítica. Y si no puedes resistir que un dato te estropee una buena teoría, intenta, al menos, ojearlo un poco antes de publicarla, no sea que haya algo que te delate.

El cielo de Pekín

Sinopsis y críticas de El cielo de Pekín